Soy una persona a la que le encanta leer. Para mí, todos esos mundos donde me refugié alguna vez son igual de reales que tu y que yo. Allí tengo amigos, en cada uno de ellos tengo una casa, gente a la que amo. Seres que me han ayudado a seguir adelante, que han curado las heridas de mi alma, y llenado de alegría y tristeza a la vez.
Hay quien no entiende eso.
No hay que reprochárselo, cada cual elige como vivir.
Creo que todos fuimos así una vez. Cuando iba a primaria, para mi leer eran deberes aburridos, una obligación. Lo pasaba mal siempre que leía en voz alta en clase por que tartamudeaba.
Un verano, me castigaron por que no había leído los libros obligatorios, y recuerdo que mi padre me llevó a un centro comercial de mi ciudad, a la sección de libros, y me dijo que eligiera uno.
Elegí el primer tomo de Fairy Oak, y al llegar a casa comencé a leer por voluntad propia por primera vez. Y ya nunca paré.
Es hermoso pensar que en el mundo hay magia, y decido vivir de manera que vea hadas donde otros solo ven un mundo gris.